martes, 15 de mayo de 2007

El Matarreyes

Ser Jaime Lannister

Hermano gemelo de la Reina Cersei, este personaje en el primer libro nos puede resultar destestable. En el segundo aparece poco, pero va cayendo mejor. En el tercero, simplemente acabamos adorándolo.

Habrá que ver su evolución en las siguientes apariciones que vaya teniendo, porque para mí es el personaje (junto con su hermano Tyrion) que más aporta y cuyas intervenciones son las más esperadas.

Vive con el sanbenito del matarreyes por haber cortado el cuello al Rey Aerys, al que juró proteger. El chaval lo lleva bastante mal, porque no hay sitio al que vaya que no le recuerden aquello. Temido en los siete reinos, es uno de los mejores guerros de Poniente y allá donde va todos saben quién es y lo que hizo.

Por eso, al tener un estereotipo que nos muestran algunos personajes de la saga, cuando lo vamos conociendo sacamos nuestras propias conclusiones y conocemos el porqué hizo lo que hizo y cómo (al igual que pasa con su hermano) nadie tiene en cuenta sus acciones, sino que se limitan a ver lo que quieren.

Espero que su evolución siga por la línea mostrada en el final de Tormenta de Espadas, puesto que se ha convertido en uno de los principales personajes y ahora sus andanzas nos resultarán de lo más satisfactorias.

Algunos creen que ya no es el mismo, que ha cambiado y se ha ido ablandando. Ante eso, sólo queda recordarles que...

Un Lannister siempre paga sus deudas

lunes, 14 de mayo de 2007

Tormenta de Espadas


Tormenta de Espadas (Canción de Hielo y Fuego III)

Tercera entrega de esta gran saga. La que más he disfrutado. Impresionante la acción que se desarrolla tanto en el Muro y alrededores como en el sur de Poniente.

Jaime por fin muestra sus cartas y como ya vaticinó el amigo Ukio, todos aquellos que lo criticaban acaban adorándolo. Quizás le falta un poco más de protagonismo en las entregas anteriores, aunque bien pensado es mejor la sorpresa al conocer tan poco de él.

Tyrion en su línea, si os gustó en los anteriores, en éste demuestra todo su ingenio para salir adelante en las situaciones más comprometidas.

Jon Nieve empieza como cambiacapas (recordemos que se unió a Mance en la anterior entrega) y la incertidumbre que rodea a su personaje durante todo el libro es magistral. Algún día escribiré sobre las teorías de su descendencia. Hay muchas rulando por la red sobre quién es su madre.

Una aparición pequeña pero importante es la que desarrolla el príncipe de Dorne Oberyn Martell (en un test de internet me dijeron que era el personaje que más se identificaba conmigo). Me ha gustado el personaje que aunque aparece poco, interviene decisivamente en la trama.

Daenerys (este personaje va poco a poco gustando más y su papel se hace más interesante) sigue perdida en Oriente reclutando su ejército para reconquistar el Reino que le fue arrebatado a su padre.

Y del resto de personajes pues Arya sigue perdida buscando a su madre, Sansa sigue como rehén en Desembarco y nos confirmará que sigue siendo estúpida y Catelyn sigue siendo odiosa.

En fin, un libro que continúa con la acción y que poco a poco va gustando más y más. En éste quizás lo mejor es el juego con las conspiraciones políticas que van sucediendo por conquistar los distintos reinos.

Ahora toca ponerse con "A feast for crows" en inglés, porque la salida en español es como siempre un misterio. Se oyen rumores, pero el libro no llega, así que como estoy impaciente por saber que ocurre, sólo se me ocurre ponerme manos a la obra y comenzar el cuarto libro aunque sea en Versión Original.

La gente dice que estoy loco, pero mi respuesta no puede ser otra que...

¡ Oye mi rugido !

lunes, 7 de mayo de 2007

Gutiérrez (II)


Recital, soberbio, impresionante, partidazo.

Éstas han sido las palabras de los medios deportivos para definir la actuación del que hoy por hoy es para mí (y para muchos) el mejor jugador español en activo.

Una vez más (¿y van cuántas?) Guti se echa el equipo a la chepa y dice "por mis cojones que este año somos campeones". Si al final el Madrid consigue ganar esta liga, mucha parte se la debe a este pedazo de jugador, que durante años ha sido maltratado por muchos.

Ayer volvió a deslumbrar a la grada y a la afición. En tiempos en los que parece que vale más la individualidad en el juego, es destacable que exista un jugador que sepa transmitir él solo la sensación de bloque. Y es que el Madrid con Guti en el campo no tiene nada que ver con el Madrid sin Guti.

Ayer volvió a ejercer de capitán, volvió a ser decisivo y lo que es más importante, supo transmitir confianza a la grada y hoy por hoy todos están convencidos de que este nuevo Madrid está llamado a hacer cosas grandes.

Esperemos que el año que viene el entrenador que venga sepa confiar en él y no volver a sentarlo en el banquillo injustamente para dar entrada a jugadores de segunda división.

Y a ver si el año que viene el entrenador que nos toque en la selección (esperemos que hayan echado ya al sabio de la cerveza) cuenta con él un poquito, que sigue clamando al cielo que este jugador no vista la roja y sigan acudiendo niñatos cuyo único mérito es ser del club de donde son y que el Marca y Jose R. de la Morena hagan campaña eterna de unas habilidades que sólo ellos parecen ver.

Terminaré con mi cántico popular de los partidos de la nacional:

¡ BORRACHO, CABRÓN, GUTI SELECCIÓN !

jueves, 3 de mayo de 2007

II. Roquedal

Llevo tan sólo unas pocas horas aquí, pero hay algo que me dice que este sitio tiene algo de mágico. Desde el balcón de mi Suite Marfil, en el que me encuentro en estos momentos, mirando al mar huelo la paz, la tranquilidad, la armonía; y al mismo tiempo, mientras escribo estas líneas siento que hay un halo de misterio que envuelve a este lugar y todo cuando lo rodea.

En la librería hay un montón de libros, desde autores clásicos a gente cuyo nombre no había escuchado jamás. No es que yo sea un experto, pero uno espera que los libros típicos de estos sitios sean aquellos de los que todos hablan últimamente y que nunca me han llamado la atención. A decir verdad, hace mucho tiempo que ningún libro me atrae.

Quiero bajar al salón, a ver si veo a la chica que me saludó cuando llegué. Agatha, creo que se llamaba.

No dejo de maravillarme con este lugar, en cuánto dinero habrán gastado en reformar este sitio por dentro y que desde fuera parece totalmente abandonado. ¿Tendrá algún sentido?

En el salón están tres chicas y dos chicos, pero no veo ni a la recepcionista que me atendió ni a Agatha. Han detenido su conversación para hablar conmigo.

-Buenas tardes- me dice una de ellas, parece ser la que maneja el cotarro -. Ven a sentarte con nosotros.
-Buenas tardes – digo nervioso. ¿Qué me pasa? – Mi nombre es… - no paro de titubear al tratar de decir algunas palabras.
-Sabemos quién eres. Yo soy Lucía, la presidenta del club. Ésta es Phibs – me dice señalando a su derecha a una chica con un jersey verde y seguidamente señala a una mujer que está más alejada de ella – y ella es Julia -. Julia podría ser la madre. Su aspecto invita a la cordialidad y tiene una mirada que transmite confianza. Phibs parece una chica impulsiva, alegre y divertida. Lucía por el contrario me transmite sentimientos contradictorios. En décimas de segundo su rostro cambia de la sobriedad a la confianza, de decir “eres uno más” a “te estamos vigilando”. Se ve que es un gran líder en este grupo, o lo que demonios sea.
-Encantado chicas. ¿Y vosotros quiénes sois? – digo señalando a los dos chicos que están sentados junto a ellas.
-Mi nombre es Jangel y él es Edmundo. Es todo un placer que te animes a pasar un tiempo entre nosotros.
-Bueno, todo dependerá de qué clase de sitio sea éste. De momento estoy bastante ensimismado.
-Guau… ensimismado – dice Phibs entre risas -. Hacía mucho que escuchaba ese palabro.
-Disculpa a Phibs, es así siempre – intercede Julia.
-No te preocupes, no soy un estirado que se mosquea por cualquier pamplina.
-¿Pamplina? – Phibs sigue riendo -. Eres un crack. Hacía tiempo que no escuchaba esas palabras.
-Bueno, basta ya. No agobiemos a nuestro invitado – Lucía interviene y todos se quedan expectantes. - ¿Estás a gusto en tu habitación? ¿Hay algo que podamos hacer por ti?
-La habitación es cojo… Perdón, que hay señoritas delante. El sitio está bien, tranquilo, impresionante vista del mar, pero sí hay algo que podéis hacer.
-Para eso estamos aquí – dice Edmundo.
-¿Qué es todo esto?
-¿A qué te refieres con todo esto?
-Pues a este sitio que llamáis el Club Somoza. ¿Qué significado tiene? Si Sois un grupo de amigos que vive en este sitio o sois gente que vive en este pueblo o yo que sé. ¿Qué sentido tiene tener un club que parece abandonado por fuera y una mansión de película por dentro? No sé, simplemente noto que aquí hay algo raro… y sinceramente, no me gustaría despertarme de madrugada luchando contra seres que quieren devorarme o en un ritual en el que me arrancan el corazón para dárselo como tributo a algún bicho marino para pedir por la salvación de las almas.

Todos empiezan a reír ante mi comentario, lo cual me hace sentir estúpido, pero a la vez intranquilo, porque no lo he dicho para parecer gracioso, sino porque aquí hay algo que se sale de lo normal y quiero averiguarlo. Por fin Julia pide permiso a Lucía con los ojos para hablarme, como si me fuese a contar un secreto. Ante su aprobación me pregunta si sé quién es José Carlos Somoza y se queda sorprendida con mi negativa.

-José Carlos Somoza es el hombre a quien debemos el nombre de nuestro club.
-¿No me digas? Yo creo que si me hubieras dado cinco minutos más igual lo habría adivinado y todo – digo con tono irónico, pero sin mostrar acritud. Ante su sonrisa continúa su explicación.
-Pues bien, además de lo que es obvio, te puedo contar que Somoza es un escritor un tanto peculiar. Algunas de sus obras suceden en Roquedal, este pueblo.
-Ahh, ya entiendo, es una especie de escritor de historia del pueblo y en honor a él habéis creado este club. Algo así como el Antonio Banderas (Anchonio para los amigos) de Roquedal. Allá donde va habla del pueblo, lo promueve y no hay fiesta que no pase junto a sus paisanos.
-No exactamente – Su sonrisa me deja preocupado, pues creo que me va a soltar una bomba que no me va a gustar nada y se van a reír todos de mi cara de asombro cuando me lo diga.
-Venga, suéltalo ya. Esas caras que tenéis por ver mi reacción hacen que me preocupe.
-Roquedal no es más que una invención de Somoza.
-Pues no lo entiendo. Es decir, ¿qué este pueblo en realidad no se llama Roquedal?
-No lo has entendido – Interrumpe Lucía -. Roquedal no existe.
-Es una ilusión de Somoza – dice Jangel -. Y ahora tú formas parte de ella.

Siento que el aire me falta. Esta gente se está riendo de mí.